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.Era una solución temporal pero servía perfectamente por el momento.Mrado se sentía relativamente seguro.Apenas hacía dos meses que había conseguido un nuevo piso.Había instalado alarma.Había comprado un coche nuevo.Se había hecho con un apartado de correos, había dejado de entrenar en Fitness Club, había cambiado de móvil.Había contratado a Ratko como guardaespaldas: el antiguo colega contratado para encontrarse cerca de Mrado en los momentos delicados.Descubrir posibles subordinados de R antes de que les diera tiempo a actuar.Cubrir las ráfagas de bala con su chaleco Keviar.Ratko cobraba, pero lo valía.Lo importante era causar impresión a Radovan; Mrado bien protegido y jugando al mismo nivel que Don R.Mrado había comprobado en quiénes podía confiar.Estaban informados: Ratko, Bobban y unos tíos del gimnasio.En unos días Mrado y Nenad saldrían a la luz.Le darían Radovan su visión del concepto de camaradería serbia.Riesgo de confrontación.Riesgo de paliza brutal.Riesgo de daños.Pero Mrado estaba seguro: cuando interceptaran el gran cargamento de coca, Nenad y él serían los nuevos reyes.La división del mercado funcionaba perfectamente en principio.Los Ángeles del Infierno y Bandidos MC habían enterrado el hacha de guerra.Sólo que era un logro de Mrado.Bandidos habían dejado parte de la venta de cocaína en el centro de la ciudad y su actividad de chantaje en los guardarropas.Por el contrario, habían aumentado su actividad de protección en las poblaciones del extrarradio sur.Los Ángeles del Infierno habían aumentado el contrabando de alcohol en toda la parte central de Suecia, pero habían disminuido la actividad de protección en Estocolmo.Original Gangsters seguía adelante con los robos de valores en transportes blindados.Habían reducido el negocio de la farla en el extrarradio.Vendían mucho en los municipios más alejados del norte.Los únicos que pasaban de todo eran la banda Naser, difíciles de influenciar.En general, los grupos podían concentrarse.Consolidarse.Desarrollar áreas.Aumentar los márgenes.Aumentar los ingresos.Sobre todo, podían protegerse de los infiltrados del proyecto Nova.Tras la degradación de Mrado y las complicaciones con los videoclubes, los problemas de sueño alcanzaron proporciones absurdas.Se metía pastillas como un jubilado con tensión alta.No estaba bien.Esperaba mejorar cuando hubiera plantado cara a Radovan.Tres deudas gordas con Hacienda.En total, más de doscientas mil coronas.La solución: sacrificar las compañías.El testaferro Christer Lindberg, vikingo elevado a la décima potencia, se llevaría el golpe.Era para eso para lo que le pagaban.Y nada apuntaba a Mrado.El problema que no había manera de solucionar era que Mrado necesitaba dinero fresco para financiar la protección de Lovisa en el futuro, sobre todo la posible compra de un nuevo piso para ella y Annika.Sopesó la idea de Nenad: utilizar al genio del blanqueo de dinero, su chico, JW.Aparentemente, el pijo quiero y no puedo creaba fantásticas estructuras para el blanqueo de grandes cantidades.De todas todas, iba a hacer falta tras la venta del gran cargamento.Mrado y Nenad de planificación intensiva.Faltaban dos días para hacer patente su deserción al jefe yugoslavo.¿Por qué lo hacían antes de la llegada del cargamento? ¿No era innecesario? Mrado discutió el asunto con Nenad; no podía ser de otra forma.Era la manera serbia: haz saber a tu enemigo que es tu enemigo.Mrado y Nenad iban a hacerlo bien.Además, Abdulkarim había sido informado hacía tiempo de que Nenad había sido apartado de la farla.El árabe también había sido informado de quién era su verdadero jefe.El tío seguro que llevaba tiempo sospechándolo.El cabrón del árabe había tomado claramente partido por R.Se negaba siquiera a hablar con Nenad, eso enviaba una señal clara: eres un pringado, yo estoy en ascenso.Con otras palabras, no importaba que Radovan supiera que Nenad iba a ir por su cuenta.Oficialmente, Nenad no había recibido ninguna información durante los últimos tres meses.Rado y Abdulkarim pensaban que estaba fuera de juego.Su error: no tenían ni idea de la filtración en sus filas, JW.El cargamento llegaría al aeropuerto de Arlanda el 23 de junio, en seis días.El plan de Mrado y Nenad era sencillo.JW se encargaba de todo.Dos camiones de Schenker Vegetables contratados para recoger los contenedores.JW había hablado con los conductores.Sabían el destino final de los contenedores, no era los almacenes o las tiendas de ICA, Coops o Hemköps, sino las naves de almacenaje refrigeradas de Västberga.JW y algunos tíos más de Abdulkarim vigilarían el cargamento todo el camino desde Arlanda.Recogerían la mierda en la nave.Abdulkarim y unos operarios recogerían los repollos de farla.Y ahí era donde Mrado y Nenad entraban en escena.JW les había descrito todo lo que sabía.El chaval esperaría en las naves de almacenaje refrigeradas.Se encargaría de que Mrado y Nenad entraran.Luego era asunto de ellos reducir a la gente, probablemente Abdulkarim con su perenne acompañante Fahdi, más los tíos que ayudaran a vigilar el transporte.En el caso de JW, tenía que haber una maniobra fingida de algún tipo, tendrían que atarle o algo así.Si hacían falta armas no había problema.Mrado estaba deseando que llegara el ataque.Era el momento de salir del armario: presentarle a Radovan el hecho de que él era el enemigo número uno.Mrado y Nenad quedaron en el exterior del centro comercial Ringen, como siempre.Eran las doce de la noche.Cogieron el coche nuevo de Mrado, un Porsche Carrera.Tenía un aspecto divertido; Mrado tuvo que apretujarse para ponerse al volante.Nenad se sentó en el asiento del copiloto.Se dirigieron a Näsbypark, la casa de Radovan.Irían sin avisar.Mrado se sentía desnudo sin Ratko.Nenad y él discutían todo el tiempo sobre lo que pensaban.Nenad acababa de hablar con JW.—Tenemos todo preparado, pero existe el riesgo de que Rado se eche para atrás cuando le contemos lo que vamos a decirle.Que opte por hacer cambios en parte de la planificación del cargamento.No hay mucho que podamos hacer al respecto, salvo ser flexibles.Mrado se frotaba los nudillos de una mano.Conducía en silencio.Nenad dijo.—¿Por qué estás tan callado? No vamos a un puto entierro.Hoy es un día grande, un día de celebración.—Nenad, eres mi amigo.Me conoces.He trabajado más de diez años para Radovan.Antes de eso él y yo estábamos a las órdenes de Jokso.He luchado en la misma unidad que Radovan.Hemos vivido en el mismo bunker en las afueras de Srebrenica durante cinco semanas bajo un bombardeo masivo.Hoy le voy a comunicar mi traición.¿Crees que estoy contento?—Te entiendo.Pero no eres tú el que ha empezado.Radovan te humilló primero.Sin motivo.Así no se trata a un compañero de armas.Después de todo lo que hemos hecho por él.Todos estos años, sacrificios, riesgos.—No me ha tratado como a un compañero de armas.—Exactamente.No te ha tratado con la dignidad que te mereces.Mi abuelo me contó una historia de la guerra, de la Segunda Guerra Mundial.¿Te he contado lo del ayuno?Mrado negó con la cabeza.—Mi abuelo había luchado con los partisanos.El invierno de 1942 le capturaron en Ustasa.Le metieron en un campo de prisioneros alemán en las afueras de Kragujevac.Las condiciones eran lamentables, no les daban comida, les pegaban a diario, no veían a sus familias.Sufrían enfermedades, pulmonía, tifus y tuberculosis y caían como chinches.Pero mi abuelo era duro.Se negaba a rendirse [ Pobierz całość w formacie PDF ]